Con el fin de facilitar el libre comercio y garantizar la seguridad de determinados productos, los países europeos han desarrollado una serie de normas, llamadas Directivas. El cumplimiento de las Directivas constituye una obligación legal para el fabricante o su representante autorizado. Las sanciones aplicables por la falta de la marca CE en un producto pueden ser muy severas.
Si desea vender sus productos dentro de los estados miembro de la Unión Europea y la Zona Económica Europea, el producto en cuestión deberá cumplir con la(s) Directiva(s). El mismo caso se aplica si usted es fabricante y quiere exportar sus productos a los países miembro de la UE.
Las Directivas reemplazan las normas particulares de cada país en lo que se refiere principalmente con la seguridad de los productos.
¿A qué productos se aplican las Directivas?
Las Directivas se aplican a una amplia gama de productos. Los productos más importantes que probablemente requieran la marca CE son los siguientes:
-Equipos de presión
-Maquinarias
-Equipos eléctricos y electrónicos
-Productos y equipos médicos
-Equipos de protección personal
-Equipos para uso en entornos con riesgo de explosión
Si bien existen ciertas excepciones, si usted fabrica cualquiera de los tipos de equipos o productos descriptos anteriormente, casi con seguridad serán aplicables una o más de las Directivas en cuestión. Para más información sobre cómo obtener copias de las Directivas, contáctese con la oficina local de DNV.
¿Dónde se exige la marca CE?
La marca CE de cumplimiento es un requisito legal en los estados miembro de la Unión Europea y de la Zona Económica Europea. Dichos países son:
Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Portugal, España, Suecia, El Reino Unido, Chipre, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia . Es probable que otros países adopten las Directivas en el futuro.
Certificación EMC (compatibilidad electromagnética)
Estas directivas, de obligado cumplimiento se establecen para evitar que las perturbaciones electromagnéticas influyan de forma perjudicial en el funcionamiento de los diferentes equipos y aparatos eléctricos y, o electrónicos. Además determinan los niveles de inmunidad que deben de soportar para tener un comportamiento adecuado ante las interferencias.
La directiva de compatibilidad electromagnética tiene por objetivo garantizar la libre circulación de aparatos, en un entorno electromagnético adecuado dentro del Espacio Económico Europeo. EEE.
Esta directiva se aplica a todos los aparatos, eléctricos o electrónicos, equipos sistemas e instalaciones que tengan componentes capaces de causar o verse afectados por perturbaciones electromagnéticas.
Estas directivas se publican en el Diario oficial de las Comunidades Europeas.
Los objetivos de la directiva de EMC son los siguientes: Garantizar que el funcionamiento de los equipos, dispositivos, sistemas y servicios de radio comunicación estén adecuadamente protegidos frente a las perturbaciones electromagnéticas. Dar protección a las redes de distribución de energía frente a las perturbaciones electromagnéticas producidas por los aparatos máquinas y sistemas conectados a ellas. Asegurar la suficiente protección de las redes de telecomunicación incluyendo los equipos y sistemas que están conectados a ellas.
DIRECTIVAS:
89/336/CEE, Modificada por: 91/263/CEE, 92/31/CEE, 93/68/CEE, y 93/97/CEE

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